Hermosillo, Son. Luego de que el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad de Sonora (Steus) estalló la huelga y colocó las banderas rojinegras en los accesos universitarios, la administración de la Universidad de Sonora difundió una nueva postura en la que sostuvo que hizo un “esfuerzo extraordinario” para mejorar su propuesta salarial y pidió a los sindicalizados devolver las instalaciones para evitar la paralización de las actividades sustantivas de la institución. La rectoría argumentó que el gremio ya no cuenta con un emplazamiento vigente que respalde legalmente el paro, tras la resolución emitida por el Primer Tribunal Laboral del Distrito Judicial 1.
La respuesta institucional llegó después de que la base trabajadora del Steus votara por irse a huelga, aun cuando horas antes la autoridad laboral había ordenado archivar de manera definitiva el expediente del emplazamiento. En ese contexto, la Universidad de Sonora sostuvo que presentó el 16 de abril un ofrecimiento que, según su versión, atiende la principal demanda planteada en la negociación, que es un mayor incremento en los sueldos tabulares. Así mismo, mediante un comunicado llamó a las y los trabajadores a valorar la propuesta y restituir los espacios universitarios a la comunidad académica.
La administración sostuvo que, con la resolución del tribunal laboral, el Steus “no cuenta actualmente con un emplazamiento vigente” que le permita estallar una huelga con las formalidades exigidas por la legislación, por lo que pidió a las y los trabajadores entregar las instalaciones y permitir la continuidad de clases, trámites y labores administrativas.
La oferta universitaria contempla un esquema de incrementos diferenciados al salario tabular, concentrado en los niveles más bajos. La institución planteó un aumento de 12.89 por ciento para el nivel 1; 11.08 por ciento para el nivel 2; 8.82 por ciento para el nivel 3; 5.08 por ciento para el nivel 4; 4.54 por ciento para el nivel 5; 4.39 por ciento para el nivel 6; y 4 por ciento para el resto del tabulador. De acuerdo con la administración, este modelo permitiría que alrededor de mil 600 trabajadores reciban un incremento superior al 4 por ciento general que ha prevalecido en la política salarial nacional de las universidades públicas.
Junto con el ajuste al salario, la Universidad informó que mantuvo una bolsa equivalente al 2 por ciento para prestaciones no ligadas al salario, por un monto de 4 millones 970 mil 321.56 pesos, además de incrementos en otros apoyos como canastilla, dote matrimonial y gastos ortopédicos.



