Estados Unidos amplió este jueves las autorizaciones para realizar operaciones vinculadas con los sectores petrolero, gasífero, petroquímico, minero y de telecomunicaciones de Venezuela, mediante la modificación de ocho licencias generales de su régimen de sanciones, informó la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
Las nuevas disposiciones permiten determinadas actividades relacionadas con el petróleo y productos petroquímicos de origen venezolano, la venta de diluyentes estadunidenses a Venezuela, el suministro de bienes y servicios, operaciones de los sectores petrolero y gasífero, minerales –incluido el oro–, transacciones con Petróleos de Venezuela (Pdvsa), actividades mineras y servicios de telecomunicaciones.
Las modificaciones corresponden a las licencias generales 46D, 47B, 48C, 50C, 51C, 52B, 54B y 61A. La OFAC también publicó dos nuevas preguntas frecuentes sobre Venezuela, modificó otras dos y archivó una.
Las autorizaciones establecen, sin embargo, restricciones sobre el manejo de los ingresos derivados de algunas de estas operaciones. En particular, los pagos por impuestos locales, regalías, permisos y tasas relacionados con el petróleo y sus derivados quedaron excluidos de las autorizaciones y deberán depositarse en fondos de gobiernos extranjeros o en otras cuentas determinadas por el Tesoro estadunidense, por lo que el gobierno venezolano no tendrá control directo sobre esos recursos.
La flexibilización ocurre mientras funcionarios del gobierno de Donald Trump negocian un acuerdo para que Estados Unidos obtenga acceso de largo plazo a parte de las reservas petroleras venezolanas. De acuerdo con Reuters, el esquema permitiría a empresas estadunidenses desarrollar determinados yacimientos y garantizaría a Estados Unidos el suministro del crudo producido.



