A pesar de que entre el 27 marzo y 2 de mayo de este año arribaron a Cajeme 500 policías militares y 100 federales, la delincuencia solo es atacada por agentes de las Policías Preventiva Municipal y Estatal de Seguridad Pública en Ciudad Obregón y sus comunidades rurales.

Hasta el 29 de mayo en el municipio se habían registrado 97 muertes violentas, en su gran mayoría ocasionadas con proyectiles de arma de fuego y dos privaciones ilegales de la libertad, en el Ejido 31 de Octubre, Campo 16.

Aunque la Secretaría de Seguridad Pública Municipal no ha revelado cifras reales se estima que han asegurado más de una veintena de armas de fuego, entre estas, rifles AK 47, calibre 7.62X.39 milímetros de los comúnmente llamados «cuernos de chivo”.

Por igual forma ha asegurado numerosas dosis de metanfetamina y marihuana, principalmente en la Delegación Oriente de la ciudad y en la Comisaría de Pueblo Yaqui, ello en cuanto a delitos vinculados a la delincuencia organizada por tratarse de narcomenudeo.

Mientras que la Policía Estatal de Seguridad Pública (PESP) se estima que realiza un promedio diario de dos detenciones de narcomenudistas y por igual ha asegurado armas de fuego cortas y largas en acciones de vigilancia y prevención de delitos.

En los últimos días también han capturado a individuos armados con machetes, debido a que van en aumento los homicidios causados con este tipo de armas, advirtiéndose que se han sumado al combate contra «macheteros” que se han convertido en una amenaza constante de la sociedad.

Pese a que sostienen permanente lucha contra narcomenudistas y grupos armados, elementos de las Policía Municipal y Estatal de Seguridad Pública trabajan por separado.

Lo mismo hacen policías militares solo que en unidades de la PESP y con apoyo de logística de estatales pero hasta el momento no han dado resultados en la lucha que se prevé sostienen contra la delincuencia.

De manera similar opera la Policía Federal al desplazarse en convoy de tres o cuatro unidades, pero tampoco han mostrado resultado alguno para inhibir la presencia de grupos criminales ni en la ciudad ni en el Valle del Yaqui como se esperaba sucediera.

La única corporación que evidentemente no participa en la batalla contra la delincuencia es la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) antes Policía Estatal Investigadora. Su personal solo se dedica a «pasear” sin brindar el más mínimo resultado.

Pese a que su parque vehicular recientemente fue fortalecido con más unidades, sólo acuden a tomar nota de los homicidios y apoyar a elementos de Servicios Periciales de la Fiscalía General de Justicia del Estado en el levantamiento de casquillos percutidos.

Este año 2017 la violencia e inseguridad registra elevados índices de incidencia desde el mismo primer mes cuando se registraron 25 ejecuciones. Después en febrero hubo una ligera disminución a 20. En marzo volvió a bajar mínimamente ya que se suscitaron 18 muertes violentas.

En abril hubo un ligero repunte con veinte homicidios en su mayoría con proyectiles de arma de fuego y hasta el 30 de mayo se habían cometido 14 asesinatos con similares particularidades, sumando un total de 97 ejecuciones en casi 5 meses de este año.

Ante esa de violencia, el gobierno del Estado atendiendo peticiones del presidente municipal Faustino Félix Chávez, gestionó inicialmente la incursión de 250 policías militares que llegaron a Cajeme el lunes 27 marzo. En total arribaron mil a la geografía sonorense pero esa cifra fue destinada a esta región.

El domingo 2 de abril llegaron cien elementos de las fuerzas especiales de la Policía Federal a este municipio y el primero de mayo fueron enviados otros doscientos y cincuenta policías militares para reforzar la lucha la delincuencia.

Sin embargo a pesar de este numeroso estado de fuerza, el clima de violencia y de inseguridad registra una escalonada con cifras claras y contundentes, ante la falta de coordinación de las instituciones encargadas de velar por la seguridad pública.

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