Aunque la condición del Papa Francisco sigue crítica, el religioso de 88 años da señales de una lenta recuperación al retomar reuniones desde el hospital, como una reciente en la que autorizó las canonizaciones de José Gregorio Hernández y Bartolo Longo.
A días de la Semana Santa, la oficina de prensa de la Santa Sede informó que el jerarca católico pasó mejor noche al resumir que “ha descansado bien” y lo catalogan como estable tras nuevas pruebas hemodinámicas, luego de que le redujeran el flujo de oxígeno que le suministran a causa de una bronquitis que lo llevó a ser internado en Roma desde el pasado 14 de febrero y que ya no ha presentado nuevas crisis respiratorias.
El Vaticano precisó que por la mañana el Pontifice se reincorporó al trabajo al recibir al cardenal Pietro Parolin y a monseñor Edgar Peña Parra y respaldar la solicitud para canonizar al médico venezolano José Hernández y al italiano que fundó el Santuario de Pompeya, Bartolo Longo, conforme a la llamada Causa de los Santos, pues también apoyó reconocer a figuras venerables, como al carabinero italiano Salvo D’Acquisto.
- El Dato: Se reportó que el Papa aprovechó su ligera mejoría de salud para comunicarse con el líder católico en Gaza y externar su cercanía con ese pueblo devastado.
Aunque aún no hay fechas para los procesos, Vatican News destacó que el venezolano que se convertirá en santo adquirió fama en su pueblo natal como “el médico de los pobres”, pues aunque estudió en Europa prefirió dedicarse a la población rural, a la que atendía de manera gratuita y le conseguía medicina sin costo, hecho que lo llevó a ser reconocido en toda América Latina.
Al conocerse la noticia los venezolanos celebraron al acudir a la iglesia La Candelaria, en Caracas, pues tendrán a su primer santo, quien fue beatificado en la época de Juan Pablo II; medios locales reportaron que la población saturó ese recinto al llevar veladoras y dedicar oraciones al devoto que murió mientras hacía su labor, pues fue atropellado al salir de una farmacia para llevar medicina a su pueblo.
En tanto, el próximo a canonizar es un italiano que, pese a un distanciamiento de la Iglesia católica en su juventud, retornó al camino de la fe y levantó el Santuario de la Virgen del Rosario, sitio en el que insto a su comunidad y feligreses a rezar a diario un rosario, devoción por la que Juan Pablo II lo reconoció como “el hombre de la Virgen”.
Asimismo, se reportó que durante este encuentro con Parolin se abordaron otros temas, como un decreto por Salvo D’Acquisto venerado por la Iglesia católica al sacrificarse por 22 inocentes acusados de un atentado en la era nazi.
En tanto, la población sigue atenta a la evolución de Francisco I y por segundo día consecutivo ésta acudió a la Plaza de San Pedro para elevar sus plegarias por la recuperación del Pontífice, quien se sabe ayer recibió la Eucaristía mientras sigue con oxigenoterapia ante su complejo estado y confían que será dado de alta en cuestión de días tras insistir a la población que no abandone la esperanza.