Desarrolla en Navojoa granja de ranas toro

Desarrolla en Navojoa granja de ranas toro

Navojoa

Lo que inició como un pasatiempo hace 16 años, hoy es la única granja de ranas toro en Navojoa, Sonora y en todo el Noroeste del País, con una producción de 260 mil anfibios adultos por año para uso experimental y consumo personal, indicó Alejandro Cabrera Contreras, químico biólogo y productor.

«Únicamente se hace cultivo experimental, desde el cultivo del reproductor y darle las condiciones ideales para que se reproduzca y genere sus huevos fertilizados, esa es la primer fase», abundó, «la segunda fase es cultivar el renacuajo, el cual es extremadamente sensible y muy frágil».

La tarea no es fácil, señaló, pues de un millón 200 mil huevecillos sólo el 21.6% se convierte en una rana adulta debido a que en el proceso existen diversos factores climáticos y técnicos, y depredadores que causan la mortandad de algunos especímenes.

«Entonces hay que cultivar el renacuajo de cero días a tres meses para que se haga rana pequeña, luego hay que cultivarla hasta que se haga rana adulta, ya para tamaños de faena (sacrificarse)», agregó, «en la producción hay mucho depredador desde ratas, ratones, gatos, perros, culebras, pájaros, mapaches y hasta seres humanos».

El navojoense dijo que la idea de sembrar ranas nació en el año de 1992 cuando vio que en una universidad local lo hacían, pero con el paso del tiempo esa y otras pequeñas granjas desaparecieron.

«Estaba en boga el cultivo de las ranas sobre todo en el Cecues y parecía fácil, entonces me pregunté ¿y yo por qué no?», recordó, «empecé con un pequeño cultivo en los patios de la oficina y con el tiempo se hizo más grande».

Aunque la producción de los anfibios no es muy rentable por el momento, expresó que lo llena de satisfacciones pues en 16 años ha ido puliendo el proceso y mejorándolo para con el tiempo, tal vez, comercializar el procedimiento.

«Mi objetivo es generar conocimientos básicamente, y ese conocimiento en un futuro alguna empresa estará interesada en adquirirlo para establecer su propia granja, y bueno aquí está esta si se puede comercializar», añadió.

Falta impulso

Cabrera Contreras ha estado en dos cursos en Brasil y resaltó que ese país ocupa el primer lugar en la producción de ranas.

«Brasil tiene 30 años adelantado a nosotros; la rana toro que cultivamos aquí son oriundas del Norte de Estados Unidos, aquí en México fueron introducidas, son extrañas al ambiente», explicó.

Aunque no es su intención, dijo que sería interesante poder exportarlas, pero antes necesita dominar la fase de cómo procesar, empacar y conservar el producto.