La Selección Mexicana dio un paso que había perseguido durante cuatro décadas. Con una victoria por 2-0 sobre Ecuador en los dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, el equipo dirigido por Javier Aguirre puso fin a una racha de 40 años sin ganar un partido de fase de eliminación directa en un Mundial y aseguró su lugar en los octavos de final.
México no redujo el ritmo y encontró el segundo tanto al minuto 31. Raúl Jiménez inició la jugada, cedió el balón a Quiñones y recibió la devolución dentro del área para sacar un disparo de derecha que amplió la ventaja. La combinación entre ambos delanteros reflejó la conexión ofensiva que ha distinguido al Tricolor durante el campeonato.
En la segunda mitad, Ecuador adelantó líneas y tuvo mayor posesión del balón en busca de la remontada. El equipo de Sebastián Beccacece intentó acercarse al área mexicana, pero nunca logró generar oportunidades claras frente a la portería defendida por Raúl Rangel. La defensa encabezada por Johan Vásquez y César Montes respondió con orden para mantener el arco en cero y controlar los intentos sudamericanos.
El silbatazo final desató el festejo de jugadores y aficionados. Más allá de la clasificación, el triunfo representa el final de una larga espera para el futbol mexicano, que volvió a ganar un partido de eliminación directa en una Copa del Mundo después de 40 años. El equipo de Javier Aguirre mantiene vivo el sueño en casa y llegará a los octavos de final con confianza renovada y la oportunidad de seguir escribiendo una historia distinta en el Mundial 2026.



