Sin la referencia de Wall Street, cerrado por la festividad del Día del Trabajo, el peso mexicano arranca la sesión de este lunes con una depreciación de 0.20 por ciento, para operar en alrededor de 16.9136 unidades por dólar.
“Hoy, el peso opera en un rango estrecho ante el menor volumen de operaciones en el mercado, derivado del feriado estadunidense, mientras que la mayoría de las divisas de economías emergentes también operan en terreno negativo”, explicó el área de análisis de Monex.
En tanto, se estima que el Banco de Japón intervino en el mercado cambiario de su país para apoyar al yen.
Así, el índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadunidense frente a una canasta de seis monedas internacionales, retrocede 0.24 por ciento.
A la espera de la reunión de los principales bancos centrales del mundo, esta semana el Banco Central Europeo (BCE) y la Reserva Federal (Fed) la próxima semana, la atención se centrará en el dato de inflación de agosto que se conocerá el viernes, especialmente tras el último dato de empleo. El mercado laboral estadunidense se comportó mejor de lo esperado en agosto, cuando se crearon 162 mil puestos de trabajo frente a los 56 mil previstos.
A todo ello se une el conflicto en Medio Oriente, que sigue presionando el precio del petróleo. El barril de Brent cotiza a 97.31 dólares tras intercambiar Estados Unidos e Irán nuevos ataques durante este fin de semana. El WTI también sube más de uno por ciento, a 92.46 dólares por barril.
Los mercados accionarios, por su parte, muestran un tono cauteloso, con retrocesos moderados en los futuros de Estados Unidos ante el repunte de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, que impulsó al petróleo Brent por encima de 97 dólares por barril, que ha reavivado las preocupaciones inflacionarias, presionando al alza los rendimientos de los bonos a nivel global.
Con bajo volumen de operación, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocede 0.13 por ciento este lunes, a 64 mil 822 unidades.



