Los temores geopolíticos mantienen los precios del petróleo elevados e incertidumbre entre los inversionistas

La guerra en Irán se adentra cada vez más en el terreno energético, lo que está manteniendo a los precios del petróleo rondando los 100 dólares por barril; mientras que los precios del gas natural europeo se disparan un 30 por ciento.

Lo anterior en medio de la amenaza de Irán de tomar represalias contra las instalaciones de petróleo y gas en todo el Golfo, luego de que varios misiles impactan en South Pars, parte del yacimiento de gas más grande del mundo y la columna vertebral del sistema energético nacional de la república islámica.

En tanto, las voces de los bancos centrales, aunque han dejado las tasas de interés, llámense Reserva Federal, Banco Central Europeo (BCE) y Banco de Inglaterra (BoE), las tasas de referencia sin cambio, sí avisan de un impacto en la inflación por Irán.

Así, los mercados globales profundizan las pérdidas en un entorno claramente adverso al riesgo, luego de un nuevo repunte en los precios del petróleo y el gas que reaviva los temores de un choque inflacionario con impacto directo sobre el crecimiento económico.

El detonante proviene del mercado energético, donde el Brent supera los 111 dólares por barril, con un alza de 3.76 por ciento esta mañana, y acumula un alza cercana al 60 por ciento desde el inicio del conflicto, luego de ataques a infraestructura crítica en Medio Oriente; en tanto, el WTI avanza de forma más moderada, ampliando el diferencial entre el crudo estadounidense y el resto del mundo, pero sube 0.88 por ciento, a 96.33 dólares.

Esta escalada ya genera inquietud entre los principales bancos centrales: el Banco de Japón mantuvo sin cambios su tasa de referencia, al igual que la Reserva Federal ayer, con ambos reconociendo que el conflicto ha nublado el panorama de política monetaria.

El BCE dejó el precio del dinero en el 2 por ciento, un nivel en el que permanece desde junio del año pasado. Poco antes, el Banco de Inglaterra mantuvo las tasas en el 3.75 por ciento por unanimidad porque prevé que la inflación «subirá a corto plazo por este nuevo choque a la economía» que supone la guerra en Irán.

Temores inflacionarios

Pese a que el petróleo mantiene sus avances, el dólar no pudo consolidar esta mañana su ascenso. El Índice DXY, que mide el comportamiento de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, cae 0.43 por ciento, a 99.442 puntos.

Los costos de financiamiento giran de nuevo al alza ante las mayores presiones inflacionarias  y las menores expectativas de bajadas de tasas. El interés exigido o la rentabilidad de la deuda de Estados Unidos a 10 años sube 4.265 por ciento, al borde del 4.30 por ciento.

Por su parte, el peso mexicano opera plano, pese a que el dólar se debilita, la moneda nacional opera en los mismos niveles de la sesión previa, en 17.86 por dólar.

Por su parte, Wall Street mantiene las cotizaciones negativas, en medio de una preocupación de que la crisis pegue al sector tecnológico. El Nasdaq cede 0.63 por ciento; el S&P 500 cae 0.45 por ciento. La Bolsa Mexicana de Valores, por su parte, sufre una pérdida de 1.39 por ciento.

Los efectos combinados del dólar y de la Fed causan estragos en las cotizaciones del oro y la plata. El oro vuelve a desplomarse, al caer 5.36 por ciento, a 4 mil 630 dólares la onza. La plata supera un descenso del 10 por ciento, a 69.71 dólares.

El bitcoin a la hora de asimilar el mensaje más agresivo lanzado por la Reserva Federal, retrocede hasta los 69 mil dólares a pesar de las novedades de la SEC estadounidense sobre los criptoactivos.

En el frente geopolítico, pese a los llamados del presidente Donald Trump para frenar los ataques a la infraestructura energética, la intensificación de las hostilidades eleva el riesgo de disrupciones duraderas en la oferta global de energía.