El gobernador de Durango, Esteban Villegas, inauguró la potabilizadora Guadalupe Victoria, una obra que calificó como un “sueño hecho realidad” tras más de diez años de planeación. Destacó que esta infraestructura representa “un seguro de vida para nuestros hijos”, pues, aseguró, garantizará agua limpia para la población.
En un mensaje a medios, Villegas, acompañado por el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales, recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum se comprometió a que la planta entraría en operación el 25 de marzo, lo que se cumplió este martes.
El gobernador subrayó que este proyecto, esperado por más de una década, significa un avance crucial en salud pública, pues eliminará contaminantes como el flúor y el arsénico, presentes en el agua extraída de pozos profundos.
“Viene a quitarnos muchos problemas de salud, que es lo más importante, más allá del tema del agua”, señaló.
Además, Villegas recordó que desde su gestión como alcalde de Durango (2013-2016) promovió el proyecto Agua Futura, que contemplaba la construcción de un ducto de siete kilómetros para trasladar agua desde la presa Guadalupe Victoria hasta la potabilizadora. No obstante, la falta de infraestructura retrasó su operación hasta ahora.
“No puedo expresar lo contento que estoy porque yo vi nacer este proyecto en 2014 y no le veíamos la forma de cuándo pudiéramos lograrlo”, comentó.
El mandatario explicó que la potabilizadora Guadalupe Victoria abastecerá inicialmente a la mitad de la ciudad y que su alcance crecerá en una segunda etapa con la construcción de la presa El Tunal II.
También subrayó que este proyecto, sumado a iniciativas como Agua Saludable para La Laguna, permitirá que Durango tenga agua suficiente para los próximos 50 a 70 años. Además, aseguró que la infraestructura facilitará el manejo de sequías, ya que los pozos serán cerrados y reabiertos únicamente en casos de escasez.
Finalmente, Villegas agradeció el esfuerzo de la empresa constructora, la Comisión de Aguas del Estado de Durango (CAED) y el Gobierno Federal para hacer posible esta obra.
“Estas obras son de las que no se ven, porque están enterradas, pero se sienten en el corazón”, concluyó.