La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enviará al Congreso una iniciativa de reforma constitucional para exigir que quienes aspiren a la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México tengan únicamente nacionalidad mexicana.
El proyecto establece que las personas con doble ciudadanía deberán renunciar a la extranjera antes de solicitar su registro como candidatas.
“El objetivo es garantizar que toda persona mexicana que desee ser presidente o presidenta de la República, gobernador, gobernadora, jefe o jefa de Gobierno, deba ser sólo mexicano, no tener ninguna otra nacionalidad.
“Y ahora, lo que estamos proponiendo es eso al Congreso de la Unión, que una vez que se inscriban, que es el momento en que desean ser presidenta o presidente o titular del Ejecutivo de alguna entidad de la República, deben renunciar a otra ciudadanía, si es que la tienen, y solamente quedarse con la nacionalidad mexicana, para garantizar que el interés de la nación esté por encima de cualquier otro interés de cualquier otro Estado o nación del mundo”, explicó.
El planteamiento modifica los requisitos previstos en los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución. Para contender por el Ejecutivo federal, la propuesta mantiene la condición de ser mexicano por nacimiento, hijo de padre o madre mexicanos, e incorpora la obligación de no poseer ni adquirir otra nacionalidad, además de acreditar al menos 20 años de residencia en el país.
Al presentar el proyecto, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, ubicó uno de los cambios centrales en el alcance del artículo 32 constitucional. La norma actual reserva determinados cargos a mexicanos por nacimiento que “no adquieran otra nacionalidad”, pero no precisa qué ocurre con quienes ya cuentan con una segunda ciudadanía antes de buscar una candidatura. “Esta redacción genera un vacío que ha dado lugar a confusiones interpretativas”, señaló.
Con la modificación, el Ejecutivo pretende incorporar expresamente ese supuesto y obligar a la renuncia previa cuando el aspirante posea otra nacionalidad. La disposición alcanzaría tanto a quienes la obtuvieron por vínculos familiares como a quienes la adquirieron por cualquier otra vía, de acuerdo con la explicación ofrecida por Sheinbaum durante su conferencia de prensa.
Quien llegue a alguno de esos cargos también quedará sujeto a restricciones durante el ejercicio de sus funciones. No podrá solicitar una ciudadanía extranjera, invocar ante autoridades de otro país una nacionalidad distinta de la mexicana, utilizar pasaporte o documento de identidad expedido por otro Estado, ejercer derechos políticos vinculados con esa condición ni acogerse a protección diplomática.
Sheinbaum sostuvo que la intención es establecer una regla expresa antes de las candidaturas: “Quien tenga otra ciudadanía deberá renunciar a ella y conservar únicamente la mexicana, para garantizar que el interés de la nación esté por encima del de cualquier otro Estado del mundo”.
De acuerdo con el texto presentado, el incumplimiento de estas prohibiciones tendrá consecuencias conforme al Título Cuarto de la Constitución, apartado que regula responsabilidades de los servidores públicos.
La iniciativa incorpora esa previsión para quienes ocupen la Presidencia y plantea reproducir el esquema en las disposiciones aplicables a gubernaturas y a la Jefatura de Gobierno capitalina.
Posteriormente, si el Congreso aprueba la reforma constitucional, el Ejecutivo promoverá cambios a la Ley de Nacionalidad para fijar el procedimiento de renuncia ante las autoridades mexicanas y las correspondientes del país extranjero.
La consejera Alcalde Luján indicó que esa legislación deberá establecer los pasos previos al registro electoral, incluido el trámite que tendría que realizar la persona interesada antes de formalizar su candidatura.
La propuesta
La iniciativa modifica el siguiente artículo de la Carta Magna, así como el 116 y el 122 sobre gobernadores y Jefe de Gobierno.
“Artículo 82. Para ser Presidente o Presidenta se requiere:
I . Ser ciudadano o ciudadana mexicana por nacimiento, en pleno goce de sus derechos, hijo o hija de padre o madre mexicanos; no tener ni adquirir otra nacionalidad, y en caso de tenerla, renunciar a ella previo a solicitar su registro como candidata o candidato, y haber residido en el país al menos durante veinte años.
Quien ejerza el cargo no podrá adquirir ni solicitar otra nacionalidad, ni invocar ante autoridad extranjera una nacionalidad distinta de la mexicana.
“Y quedan comprendidos en esta prohibición el uso de pasaporte o documento de identidad expedido por un Estado extranjero, el ejercicio de los derechos políticos inherentes a la ciudadanía ante este y el acogerse a su protección diplomática. La contravención de esta disposición se sancionará en los términos del Título Cuarto de esta Constitución”.
Congreso perfila darle salida como prioridad
| Por Claudia Arellano |
La agenda legislativa de Morena en la Cámara de Diputados para el periodo ordinario del tercer año de la LXVI Legislatura, que arranca este 1 de septiembre, considera como uno de los temas prioritarios la propuesta de aplicar restricciones para personas con doble nacionalidad que aspiren a la Presidencia de la República o a una gubernatura
En un documento, compartido por el coordinador de la bancada, Ricardo Monreal Ávila, se deja ver que el debate político podría estar marcado la soberanía nacional, seguridad, justicia, regulación digital y combate a la corrupción, así como el paquete económico 2027.
Entre los 30 temas legislativos que el oficialismo hizo saber este jueves que se perfilan para ser abordados se encuentran asuntos que previsiblemente generarán posiciones encontradas entre la mayoría parlamentaria y los grupos de oposición, particularmente aquellos relacionados con la intervención extranjera, el uso de inteligencia artificial, las redes sociales, la seguridad y las reglas electorales para quienes cuentan con doble nacionalidad.
- 30 temas integran la agenda legislativa de la mayoría
Uno de los asuntos de mayor contenido político será la reforma constitucional para prohibir que personas con doble nacionalidad puedan ocupar la Presidencia de México o las gubernaturas estatales.
La propuesta abriría un debate sobre los requisitos para acceder a los principales cargos de elección popular y podría generar cuestionamientos sobre derechos políticos y discriminación por condición de nacionalidad.
A este tema se suma la legislación secundaria en materia de nulidad por intervención o injerencia extranjera, así como una reforma en materia de fortalecimiento de la soberanía nacional, asuntos que podrían adquirir especial relevancia en el debate parlamentario ante la relación de México con otros países y, particularmente, con Estados Unidos.
Sin embargo, el primer gran pulso político del periodo estará en el paquete económico 2027, cuya discusión obligará a las bancadas a fijar postura sobre el rumbo de las finanzas públicas, el gasto gubernamental y las prioridades presupuestarias para el próximo año.
La negociación del presupuesto del próximo año podría convertirse nuevamente en uno de los principales escenarios de confrontación entre la mayoría legislativa y la oposición, al ser uno de los instrumentos centrales para revisar las prioridades de la administración federal.



