El peso cerró la sesión del miércoles con una ganancia de 0.7 por ciento frente al dólar y con ello el tipo de cambio concluyó en 16.94 unidades por billete verde; su nivel más bajo desde finales de mayo de 2024, días previos a la elección presidencial, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).
La moneda mexicana se vio favorecida por tres factores principales: la volatilidad del petróleo por la guerra entre Estados Unidos e Irán, la publicación de la minuta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y el apetito por el riesgo.
- El Dato: DURANTE LA sesión del 19 de agosto el peso mexicano ocupó la posición décimo sexta con mayores ganancias frente el dólar; el franco suizo, la que más se apreció.
De acuerdo con Paul Sanche, estratega de inversión y mercados latinoamericanos en Capitaria —empresa dedicada al intercambio de valores —, la ruptura de los 17 pesos por dólar representa una señal de fortaleza para el peso mexicano.
“El peso llega a esta semana después de romper una barrera que llevaba más de dos años sin ser perforada. Si la Reserva Federal mantiene un tono prudente y el apetito por riesgo continúa, el tipo de cambio podría buscar niveles cercanos a 16.85”, explicó en su análisis.
El pasado viernes 14 de agosto, el tipo de cambio rompió momentáneamente el piso de los 17 pesos. En aquél día el dólar cerró operaciones en 17.03.
No obstante, advierte Sanche, una escalada de las tensiones en el estrecho de Ormuz podrían generar un rebote del dólar y aumentar la volatilidad. “La ruptura de las 17 unidades marca un cambio importante para el peso mexicano, pero el mercado ahora necesita una confirmación para determinar si estamos frente a una nueva etapa de apreciación o ante un movimiento que podría corregirse”, consideró en análisis.
AYUDA VENTA DE BONOS. Por su parte, los analistas de Grupo Financiero Monex explicaron que la apreciación del peso también obedece a la venta masiva de bonos gubernamentales estadounidenses de largo plazo en los mercados globales, derivada de la incertidumbre sobre las persistentes presiones inflacionarias y el elevado endeudamiento corporativo.
La acción en el mercado financiero propició una debilidad en el dólar frente al euro, yen, libra, dólar canadiense, corona suiza y franco suizo, medido a través del índice DXY. La moneda de Estados Unidos presentó una contracción significativa de 0.9 por ciento en la sesión del miércoles. “Dicho ajuste generó un entorno favorable para sus principales contrapartes, destacando la apreciación generalizada de las divisas del G10, así como del 79 por ciento de las monedas de economías emergentes”, declararon.
Monex considera que el dólar continuará afectado por la presión de los vendedores, derivada de la recompra de bonos y la incertidumbre global por la guerra en Medio Oriente.
De ahí que el tipo de cambio podría extender su movimiento bajista hacia los soportes de 16.88 y 16.82 en el corto plazo.
El 19 de agosto, el Departamento del Tesoro estadounidense anunció un incremento al programa de recompra de bonos a largo plazo.
“Destacó que la tasa del bono estadounidense a 30 años se disparó hasta el 5.33 por ciento, su nivel más alto desde 2007, al tiempo que las tasas de largo plazo en Francia y Alemania también registraron niveles no vistos desde 2008 y 2011, respectivamente”, apuntaron los analistas.



