Dubái. Un buque granelero cerca del estrecho de Ormuz informó haber sido atacado por varias embarcaciones pequeñas, anunció este domingo el centro de Operaciones de Comercio Marítimo de las fuerzas armadas británicas, lo que marca al menos dos docenas de ataques en y alrededor del estrecho desde que comenzó la guerra de Irán.
Toda la tripulación a bordo del buque no identificado estaba a salvo tras el asalto frente a Sirik, Irán. El informe advirtió a las embarcaciones transitar con precaución.
Irán ha advertido que el estrecho sigue cerrado y que los barcos no afiliados a Estados Unidos o Israel pueden pasar si pagan un peaje.
Nadie se ha atribuido el ataque, el primero en la zona desde el 22 de abril, cuando un buque de carga reportó ser blanco de disparos, indicó la agencia. El nivel de alerta en el área sigue siendo crítico. Irán efectivamente ha cerrado el estrecho al atacar a buques.
La frágil tregua de tres semanas parece mantenerse, aunque Trump dijo el sábado a los periodistas que nuevos ataques seguían siendo una posibilidad.
En este contexto, el primer ministro, el ministro de Exteriores y el jefe del ejército de Pakistán siguen impulsando las negociaciones y alentando a Estados Unidos e Irán a hablar directamente, según dos funcionarios en Pakistán que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios.
También este domingo, el ministro iraní de Exteriores Abbas Araghchi habló con su homólogo de Omán Badr al-Busaidi, quien supervisó rondas previas de conversaciones entre Estados Unidos e Irán antes de la guerra.
Irán se mantiene firme sobre el estrecho de Ormuz
Trump ha ofrecido un plan para reabrir el estrecho de Ormuz, en la boca del golfo Pérsico, por donde suele aproximadamente una quinta parte del comercio mundial pasar de petróleo y gas natural, junto con fertilizantes que los agricultores de todo el mundo necesitan.
El control de Irán sobre el estrecho ha sacudido los mercados globales.
El vicepresidente del Parlamento iraní declaró este domingo que Teherán “no retrocederá en nuestra posición sobre el estrecho de Ormuz, y no volverá a sus condiciones previas a la guerra”. Ali Nikzad, que no tiene poder de decisión en el Parlamento, hizo los comentarios durante una visita a instalaciones portuarias en la estratégica isla iraní de Larak.
Nikzad reiteró la postura de Irán de que cualquier barco no asociado con Estados Unidos o Israel podrá pasar tras pagar un peaje. Teherán cerró de facto el estrecho al atacar y amenazar a barcos.
Estados Unidos ha advertido a las navieras que podrían enfrentar sanciones por pagar a Irán de cualquier forma, incluidos activos digitales, para transitar con seguridad. Mientras tanto, el bloqueo naval de Estados Unidos desde el 13 de abril está privando a Teherán de los ingresos petroleros que necesita para apuntalar su economía.
La moneda de Irán sigue desplomándose
Este domingo, el segundo día de la semana laboral en Irán, el rial se debilitó aún más frente al dólar estadunidense. En la calle Ferdowsi de Teherán, el principal centro de cambio de divisas de la capital, el dólar se cotizaba a 1.840.000 riales.
Los analistas señalan que existe una fuerte posibilidad de que la moneda se deprecie aún más en los próximos días.
El rial se cotizaba a 1.3 millones por dólar en diciembre, lo que entonces fue un mínimo histórico y desencadenó protestas generalizadas por el deterioro de la economía. Los mercados en Teherán siguen inestables, y los precios de algunos productos suben a diario.
Según informes publicados en medios iraníes, varias fábricas no han renovado contratos a trabajadores tras el Año Nuevo iraní en marzo, y un número significativo de personas ha perdido su empleo.
Yousef Pezeshkian, hijo y asesor del presidente iraní Masoud Pezeshkian, escribió en Telegram que tanto Estados Unidos como la república islámica se ven a sí mismos como ganadores de la guerra y no están dispuestos a ceder.



