Inconformes con la aplicación del examen de control con el que la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) verificará los resultados de la prueba de admisión, ante las anomalías identificadas por los altos puntajes, alrededor de un centenar de aspirantes, acompañados por sus familias, protestaron en Ciudad Universitaria para que se les respete el lugar y no se les obligue a presentar una segunda evaluación.
Desde el mediodía, jóvenes se dieron cita en Rectoría bajo consignas para expresar su descontento con la medida de volver a aplicar el examen y que, con base en esos resultados, se decida quiénes se quedarán con los lugares disponibles.
- El Dato: Entre 2021 y 2025, 3.5% de los participantes consiguió 100 aciertos o más. En este año, la proporción aumentó a 16.3%. De ellos, 5.5% alcanzó al menos 110 respuestas correctas.
“Respeta el resultado, mi lugar ya fue ganado”; “Aspirante seleccionado no será burlado”; “Lomelí, Lomelí, tienes que salir”, gritaban los jóvenes para demandar atención de las autoridades.
Mientras los aspirantes expresaban las consignas, sus padres y madres también debatían el asunto y reclamaban que, con esta controversia, se hiciera quedar a sus hijos como “tramposos”. También rechazaban la disculpa que el rector Lomelí expresó con aquellos que sí se prepararon y no incurrieron en ninguna ventaja cuestionable para pasar el examen en línea.
Los reproches también se centraron en la demora de la universidad para enfrentar las anomalías, ya que naturalmente fue la primera en tener los resultados a la mano, pero asumió responsabilidad hasta que vio de frente la presión social y mediática.
Daniel, aspirante seleccionado con 114 aciertos para la licenciatura de Derecho, puso en duda volver a presentar el examen, al señalar que quizá no tendría confianza en una institución que cambia de opinión de manera abrupta.
“Para empezar, no me gustaría estar en una institución que no respeta mi lugar, que me dice una cosa y después me dice otra. Yo no tengo que demostrarle nada a nadie, sé mis capacidades, mis valores y lo que me costó ganarme mi aspirante seleccionado. Entonces, yo no presentaría este examen, porque no quiero estar en una institución que no me respalde y que no me apoye”, dijo.
Durante la movilización, el joven encabezó el avance del pequeño contingente. Ante los demás inconformes, comentó que la UNAM era consciente de las consecuencias al recurrir a un examen en línea. “A las trampas se enfrentaba la UNAM cuando tomó la decisión de hacer un examen en línea. Nosotros no pusimos los reclamos”, dijo.
Los jóvenes se movilizaron hacia Insurgentes Sur para obstruir la circulación vehicular. Permanecieron en el cruce con Avenida Copilco por alrededor de hora y media, donde tampoco fueron atendidos por personal de rectoría, que se mantuvo expectante de la marcha a lo lejos. La Línea 1 del Metrobús resultó afectada por la movilización social. El servicio se brindó únicamente de Indios Verdes a Altavista y de El Caminero a Corregidora.
Fue hasta pasadas las 16:00 horas cuando regresaron a Rectoría en su intento por que se les recibiera un pliego petitorio, para lo cual personal se acercó a los manifestantes y concretó el paso.
En la marcha también estuvieron presentes estudiantes cuyo examen fue cancelado a media prueba debido a que los sistemas alertaron prácticas indebidas que, aseguran, no cometieron, razón por la que exigieron ser considerados en el examen de control.



