Alertan: crédito digital de fácil acceso abre vía a sobreendeudamiento

El auge de algunos intermediarios financieros como las plataformas digitales, abrió la puerta para que millones de mexicanos que permanecían fuera de la bancarización encontraran una opción para acceder al sistema financiero; sin embargo, llama la atención un repunte en la morosidad de los usuarios.

Las Sociedades Financieras Populares (Sofipos) representan apenas 0.56 por ciento de los activos del sistema financiero mexicano; no obstante, atienden a más de 12 millones de acreditados, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico).

Lo anterior refleja que si bien un colapso de este sector tendría un impacto limitado para el sistema, el golpe potencial sobre las finanzas de millones de familias es considerable.

De acuerdo con datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en junio el Índice de Morosidad (Imor), aquel que mide el porcentaje de créditos que se encuentran en impago, en el consumo de las Sofipos se ubicó en 11.24 por ciento, mientras que un año antes fue de 11.02 por ciento, es decir, un incremento de 0.22 puntos porcentuales.

Por su parte, el Índice de Morosidad Ajustado (Imora), el cual además de los créditos vencidos considera los castigos realizados por las instituciones financieras, pasó de 22.40 por ciento en junio de 2025 a 25.41 por ciento en el mismo mes del año en curso, un avance de 3.01 puntos porcentuales a tasa anual.

En entrevista con La Razón, Jorge Sánchez Tello, economista y consultor financiero senior, explicó que parte del problema se encuentra en “la prisa por crecer y en la falta de filtros estrictos” en las instituciones digitales, ya que privilegiaron la colocación rápida de créditos y usaron modelos, algoritmos o “datos alternativos” para evaluar la capacidad de pago de las personas, pero no contemplaron el hecho de que algunas de ellas podrían acumular financiamientos similares con distintas plataformas.

  • 6.5 por ciento es la tasa de interés referencial actual

El especialista destacó que el riesgo para las personas cuando el Imor o el Imora se encuentran elevados es el efecto de “carrusel de deuda”, es decir, cuando se contrata un préstamo para cubrir otro, acumular intereses superiores al 80 o 100 por ciento, y donde un atraso incluso de dos meses provoca que la deuda no se pueda saldar, para así pasar a una afectación en el historial crediticio, e incluso se “empuja a las familias directo a prestamistas informales o esquemas de gota a gota”.

Un testimonio, recabado por Al mediodía con Solorzano, dijo que se encuentra en una situación complicada de impago con una de sus tarjetas, y debido a complicaciones personales le ha resultado complicado finiquitar el monto de 25 mil pesos, que ahora, ya casi se ha duplicado, al no poder saldar el monto total sin tener que pagar intereses.

“La estaba pagando puntualmente, pero hubo unos contratiempos donde tuve que utilizar el efectivo para resolverlos, le di prioridad a eso. Me retrasé en los pagos de la tarjeta de crédito algunos meses y cuando quise retomarlos vi que la deuda ya se había multiplicado enormemente”, comentó.

  •  El Tip: se recomienda a las instituciones la consulta en tiempo real de la información crediticia de las personas antes de autorizar cualquier línea crediticia.

Y a pesar de que renegoció la deuda para aplicar algunos pagos en partes y con meses con intereses, también se le complicó continuar y dejó de pagar, pero en la actualidad su deuda se ha duplicado y le ha resultado cumplir con ese crédito “leonino”.

Por su parte, Jorge Sánchez Tello sostuvo que el hecho de que el Imor e Imora se incrementen puede provocar un bajo daño al sistema financiero mexicano, pero sí frena el otorgamiento de crédito, se encarece el financiamiento y se reduce el consumo privado.

“A nivel sistémico el riesgo de contagio general es bajo porque estas entidades representan una parte menor de los activos del país frente a los grandes bancos. Sin embargo, el golpe es local: quema el capital de las instituciones, presiona el fondo de seguro Prosofipo si alguna quiebra y provoca una contracción del crédito. Cuando la cartera vencida sube, las financieras cierran la llave y encarecen los préstamos para todos, frenando el consumo”, indicó.

 

A su vez, Óscar Rosado Jiménez, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), aseguró que una prioridad del Gobierno es lograr que las personas entiendan que el dinero o el crédito que se otorga a través de una tarjeta no es dinero adicional y se debe ser responsable con las deudas que se adquieren.

“Es dinero del futuro traído al presente, es tu dinero del futuro traído al presente, pero que a cambio de eso el que te hace ese servicio, que es una institución financiera, te va a cobrar ese servicio y ese servicio se llama tasa de interés. Y esa tasa de interés, según la escasez de la mercancía en el mercado, te la va a cobrar más cara o más barata”, indicó.

El funcionario explicó, que, pese a todo, la cartera de crédito al consumo está estable, pero recordó que se debe concientizar no llegar al sobreendeudamiento, “el crédito es bueno, pero hasta el 30 por ciento de tus ingresos es la cantidad que puedes disponer para pagar capital de intereses, si alguien gana 12 mil pesos al mes, la cantidad máxima que puede destinar a pagar son tres mil 600 pesos”.